Absolutamente, todos los seres humanos tenemos características de nuestros padres y abuelos. A estas características se les llama rasgos o características hereditarias. Éstas se encuentran almacenadas, como si fueran un código, en los cromosomas de las células.
En el interior de cada cromosoma existen unas estructuras que se llaman genes; se encuentra un gen para cada característica: uno determina el color del cabello, otro el de los ojos, otro inclusive, para el largo de las pestañas, alguno más la estatura y así sucesivamente para cada rasgo.
Una persona recibe de sus padres los genes que determinan el color del cabello, esos genes pueden ser iguales o diferentes. En caso de ser diferentes, es decir, que el gen del padre tenga información para color de cabello oscuro y el de la madre para color claro y el hijo nace con cabello oscuro, esto significa que para ese gen es dominante el oscuro. Conclusión, un gen dominante es aquél que determina el rasgo.
El mecanismo por el cual se transmiten las características de una generación a otra, se estudia a través de una rama de la biología llamada: genética.
Con respecto a las pestañas, la ganadora del Oscar , Elizabeth Taylor, padecía una rara mutación genética llamada distiquiasis congénita, la cual genera una fila de pestañas adicional. Esta segunda capa suele estar constituida por pestañas más cortas, delgadas y claras que las normales.
Esta mutación en las pestañas no siempre ayuda a realzar la belleza, como es el caso de Taylor. Al contrario, puede producir graves problemas en la cornea. Además, un 7% de las personas que sufren esta malformación también tiene problemas congénitos de corazón”, indican los especialistas.
¿Las características genéticas se podrán cambiar?
En la continua búsqueda por cambiar, lo que genéticamente nos tocó como característica individual, (lacio/ondulado, claro/obscuro, corto/largo, etc.); tenemos por el lado opuesto a la necesidad, un millar de especialistas buscando satisfacer éstas.
En cuanto a la necesidad por sentir y aparecer con una mirada más atractiva, enmarcada con pestañas y cejas abundantes, largas y fortalecidas… XiC, para tu fortuna, ¡ya se encuentra en el mercado! El tratamiento 100% efectivo y garantizado que, con una simple aplicación diaria, en la raíz de pestañas y cejas, en un término de 4 – 6 semanas, habrás dado el “adiós” a tus pestañas cortas y escasas.